lunes, 9 de junio de 2008

Alumnos por dudas vocacionales

Si bien al salir del colegio, muchos alumnos tienen claridad respecto del camino académico y laboral que quieren construir, hay también jóvenes que sienten que no tienen información, exploración académica, ni autoconocimiento – en cuanto intereses, gustos, proyectos de vida- suficiente para tomar estas decisiones. En los jóvenes en que existe una visión y oportunidades para acceder a estudios superiores, persiste la idea de que “hay que estudiar algo”; y es que el entorno tiene esa expectativa y por tanto implícita o explícitamente, presiona para ello.

La vocación se define y redefine a lo largo de toda la vida e implica un proceso de exploración de variables internas y externas a la persona; por lo tanto no es un evento, sino un proceso que no necesariamente se ha llevado a cabo a la edad de 17-18años. Las variables internas refieren a las aptitudes, intereses, valores, personalidad, entre otros; lo cual implica un importante grado de autoconocimiento por parte del joven. Las variables externas en cambio, corresponden al entorno y también deben ser exploradas, lo que implica conocer las oportunidades y ofertas del medio con respecto al desarrollo académico y laboral –malla curricular, valores de la carrera, perfil del profesional, mercado de trabajo, remuneraciones, diversidad del campo laboral, competencias a desarrollar, entre otros. Es importante que el colegio y la familia apoyen al alumno con espacios y herramientas que les permiten esta exploración, de modo de que pueda plantearse carreras tentativas sobre las cuales seguir profundizando antes de tomar una decisión.

Cuando los jóvenes no tienen claro qué estudiar y tienen la presión de tomar una decisión, muchas veces optan por una determinada carrera según criterios que no necesariamente consideran la globalidad de variables que debiesen tomarse en cuenta. Argumentos bastante comunes suelen ser: “Entré a esta carrera por el prestigio de la Universidad…”, “En mi familia todos han estudiado lo mismo”, “Me dijeron que esta carrera tenía harta proyección laboral”, “Es que soy bueno para…”, “Todos me decían que yo era para esta carrera”, “No me alcanzó el puntaje para lo que yo quería”, “Entré a esta carrera porque me alcanzaba el puntaje”. De esta forma, el joven comienza a estudiar una carrera que no lo satisface ni motiva del todo, lo cual puede afectar su rendimiento, autoestima académica, responsabilidad, niveles de ansiedad, entre otros.

Las dudas vocacionales son motivo de consulta constante en estos jóvenes. Se estima que del total de alumnos que consultan motivados por inquietudes académicas, alrededor del 40% tiene dudas vocacionales. A esto hay que agregar que muchos alumnos no consultan, por lo cual este dato puede estar incluso subestimado.


La exploración vocacional como proceso necesario

Muchas veces, los alumnos que no están seguros de lo que quieren estudiar, optan por la alternativa que presenta el Programa de Bachillerato que ofrecen distintas Universidades. Los alumnos pueden tomar cursos en distintas carreras para conocerlas desde dentro y posteriormente pueden elegir los ramos en las carreras que estén considerando como alternativas posibles. Esto puede ser una buena opción para conocer y elegir, pero es importante que el alumno reciba apoyo y mediación en esta exploración ya que podría suceder también que con la amplitud de alternativas se confundiera y frustrara más por no saber elegir.

Esta alternativa también es muy útil para los alumnos que no tienen claridad en su elección de estudio pero barajan un par de opciones. Estos alumnos optan por ingresar a una de las posibles carreras y posteriormente, si las expectativas académicas no se ven cumplidas y las dudas con respecto a la otra alternativa persisten, prueban tomar ramos de la otra área luego de lo cual a veces se cambian a la segunda carrera o realizan carreras paralelas. Esto último sucede las menos de las veces ya que las exigencias de la vida universitaria no lo facilitan, y en general una carrera termina prevaleciendo por sobre la otra.

Es importante destacar la necesidad de la exploración, dar el espacio al joven para explorar sin miedo tanto en el colegio como en los primeros años de universidad.

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